Enrique Peña Nieto, es un genio del humor involuntario, como diría Forrest Gump"tonto es el que hace tonterías", pues Peña Nieto está consagrado como el mayor tonto de México pero con un porte de galán copetudo.
El pasado fin de semana dio por última vez el grito como presidente de México en el Zócalo de la capital de México y hace tiempo que no daba material de torpeza y en esta ocasión nos dio dos por uno.
La primera metida de pata de la noche, fue asomarse con su despreciable familia al balcón e tratar de verse en onda al intentar hacer la seña de corazón con las manos pero ni eso le sale, a lo que le valió un meme diciendo que trataba de emular un charco de sangre.
Posteriormente, por medio de su cuenta de Instagram despejo las dudas de lo que realmente intentó hacer, supongo que la artritis presidencial está pesada.
Luego llegó la media noche y jaló la reata... de la campana y el zoquete ya iba dejar la bandera cuando un sujeto (¿Del estado mayor?) se le acerca para decirle algo, lo cual sospechamos que fue "tiene que ondear la bandera, señor pendejo". ¿En serio Peña? Lo hiciste 5 veces antes.
Fiestas Patrias, el tiempo de celebración donde asiste al Zócalo capitalino (o donde se concentra los poderes de la nación) el pueblo pueblo a pasar un rato con sus hijos, otros lo usan para manifestarse o recordar con nostalgia a los héroes que nos dieron patria para decepcionarse del futuro que esperaban darnos y de la tristeza de país que tenemos.
Pues bien, sí Galatzia dice que le castran aquellos que se quejan todo el año de Enrique Peña Nieto y en el grito no olvidan, pero le faltó mencionar, que el año pasado se fue una gran multitud antes de que el presidente se asomara al balcón para dar el grito y por consecuente, el Zócalo de la Ciudad de México se miraba más medio vacío que medio lleno.
Este año, se registró que llevaron acarreados del estado de Hidalgo por una torta y en el mejor de los casos por 100 pesos y que al llegar al Zócalo les esperaban matracas, comida y camisetas del PRI.
Dentro del espectáculo denigrante se encontró la banda sinaloense MS que interpretó la canción "el patrón", para un acto que supone que es oficial, no parece adecuado, sobre todo por referencias al narcotráfico, que ironía, pero uno dice: bueno, no es para tanto.
Pero lo que sí fue para tanto, fueron las quejas y denuncias de padres de familia en contra de la policía Federal y la nueva Gendarmeria Nacional, quienes realizaron revisiones extremas y cateos inadecuados a niños, que incluso se dice que les manosearon los genitales, claro, no vaya tener un cuchillo o un arma fuego dentro de los pantalones un niñito.
Los padres que notificaron esto, marcaron inmediatamente a la comisión de los derechos humanos pero nadie atendía el teléfono, Fernández Noroña que le encanta andar de metiche tiene toda la razón de calificar de "enfermo a quién dio esa orden... no concibo que hayan policías que se presten a esa tarea tan deleznable".
Niños sospechosos y malandros, de seguro
Tal parece que los Spots del gobierno de nuevo nos mienten (que nuevas), sí en este parecen que son bien buenas gentes los gendarmes entrenados por colombianos y franceses.
Pero aún hay más, se dice que aproximadamente a las 22 horas, Sofía Castro, hija de Angélica Rivera y Enrique Peña Nieto llegó en una camioneta Suburban custodiada por otra camioneta similar para ingresar al Zócalo pero inmediatamente una multitud le impidió el paso y le gritaban insultos, groserías, le tiraron espuma y más.
"Que caminen", "Que camine como todos", "Que se baje", "Que no entre", le gritaron a la hija del presidente burro de México, y me pregunto yo ¿que hubiera pasado si en vez de Sofía hubiera sido Paulina Peña? Pero bueno, llegaron elementos del Estado Mayor presidencial y las camionetas efectivamente, no pudieron ingresar, tuvieron que retroceder y agarraron por 5 de Febrero.
Vaya, acarreados, niños manoseados y una turbia iracunda, sí así estuvo el grito 2014 en la Ciudad de México ¿cómo estará el 2015?